Miras al campo cual utopía

Ordenas el movimiento, peón a la marcha

Entre el suave caminar y la nada que divaga

Tú huyes del ataque, defiéndete

Cada paso es un delirio ¡Acércate torre!

Enrócalo

Su amada se aleja sin medrar ¡Adiós!

Solo con un corcel y otros que no conoce

El silencio del tiempo, el brazo que piensa

Un arfil que anhela el antagonismo

Aquella barrera frágil se derrama a sus ojos

Entre el blanco y el negro, la pasión hierve

Ya no creemos en el ying-yang

Todos somos pocos

El tiempo sufre

Sientes que nada existe, estás solo

Coronó¡

Regresa la dama de tu enemigo

Movimiento a tu derecha,  se acerca

Parece que nada sobra, acorralado!

Te miras

al borde de este abismo

Una voz a lo lejos

“El juego terminó”

Regresas al infinito

Blancos y negros

Tú y los peones

Mañana, otra partida…

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