Por: Andrés Guamán Freire

Existen hechos que marcan la vida de los pueblos, hechos de tipo internacional como la conquista de un nuevo continente o una Guerra Mundial, de orden nacional como la Independencia de la metrópoli o el cambio de sistema dominante como la Revolución Liberal; y podemos también notar hechos de orden local como la Cantonización de una parroquia, momento que coloca al pueblo en una nueva vida política, promueve el desarrollo urbano, puede hacerse de una planificación propia, rescatar su cultura y sus tradiciones. Un hecho que promueve el bienestar de su pueblo.

En los años 30, el mundo se encontraba sumido en una gran crisis económica, se habían impulsado programas que incentivaran las economías mundiales, la misión Kemerer en el Ecuador, la creación del Banco Central del Ecuador. El aparecimiento de nuevos ideales dentro del orden ideológico, el surgimiento del socialismo y el comunismo como contrapartida al sistema dominante. Había sido el Dr. Velasco Ibarra designado presidente de la República el 1 de septiembre de 1934 hasta el 21 de agosto de 1935. Sube al poder Federico Páez oprimiendo a los velasquistas y ofreciendo entregar el poder a quien, por decisión del pueblo, haya sido designado Presidente de la República. La demora fue notoria, gobernó de interino hasta el 22 de octubre de 1937, siendo depuesto por su Ministro de Defensa el General Alberto Enríquez Gallo.

En Sangolquí, parroquia rural de Quito en ese entonces, se venían fraguando las ideas de intentar ser elevado a Cantón, “a primeros de Enero de 1938 vino a Sangolquí el señor Teodoro Arrieta, como Jefe de la Oficina de Telégrafos. El 16 del mismo mes, con el señor José Enrique Tello, después de elogiar el clima y la hospitalidad de Sangolquí, manifestó su extrañeza de que aún no tuviese la categoría de Cantón. “Esa inquietud tenemos, le responde, pero para eso necesitamos dinero y no encontramos apoyo en nuestros paisanos…” el señor Arrieta contesta diciendo: “Necesitarán, es verdad mucho dinero para pago de Abogado, pero yo, como que me llamo Teodoro Arrieta, ofrezco un Abogado, que les ayude en todo gratuitamente. Dé aviso a sus amigos””[1]

El momento coyuntural, es decir, la dictadura de Enríquez Gallo y el ímpetu que generó la conversación y apoyo de Teodoro Arrieta en la  consecución del objetivo de cantonizar a Sangolquí se vio conjugado con el apoyo que tuvieron de muchas personas del pueblo. La noticia fue corriendo y entusiasmando a las personas; Mariano Guayasamín, Humberto Tinta, Amable Pérez, José María Zúñiga se adhirieron a Tello y Arrieta para sesionar por primera vez el 25 de enero de 1938 en la sala de Oficina Telegráfica, en la que se manifiesta el apoyo del Dr. Gonzalo Oleas y su hermano, quienes se hallan muy cercanos al Jefe Supremo y podrán “obtener fácilmente la cantonización de Sangolquí”[2], citándose para una nueva reunión el día siguiente.

En la siguiente sesión, con mayor número de concurrentes, se acuerda que todo el personal de este Comité se trasladase a Quito el día sábado 29 de enero de 1938, con el fin de hablar con personas de valioso influjo para que apoyasen la consecución del objetivo, además se nombra una comisión para conformar una estadística del pueblo. Al igual que la primera sesión se la realizó en la Oficina Telegráfica.

La tercera sesión se vio impedida por la resistencia del Jefe Político que se oponía a la idea de poder camtonizar, envió un telegrama al Jefe Nacional de Telégrafos aduciendo que en la oficina de Sangolquí se realizaban “sesiones clandestinas de orden subversivo”, tuvieron que refugiarse en el portal de la casa del señor Rafael Rojas, pese a la resistencia del Jefe político y de algunas personas que pensaban que al crearse un Municipio, los impuestos serían más elevados y se exigiría más “higiene”, los precursores idearon métodos para adhesión de personas; Humberto Tinta mociona informalmente que se promueva “la famosa mentira de que el vecino pueblo de Conocoto trata de cantonizarse”[3], la falsedad cayó muy bien dentro de los ideales del Comité, muchas personas se adhirieron con “plata y persona”.

Las subsiguientes reuniones sirvieron para que se formaran comisiones y se deleguen actividades. También se gestionaba el apoyo de los sangolquileños residentes en Quito, en la persona del señor Benjamín Lastra. Todo parecía marchar bien, hasta cuando el Abogado, ofrecido por el señor Arrieta comunica que apoyará todos los objetivos del pueblo, pero sus servicios costarán $ 30000,oo, esto paró momentáneamente el proceso de Cantonización.

Tuvo que pasar quince días en los que se vieron truncadas las ideas progresistas de los miembros del Comité, hasta que reciben una noticia que coadyuvó a levantar el ánimo de los sangolquileños comprometidos, Benjamín Lastra a través de Francisco Castro informó a José Tello que la Colonia de sangolquileños residentes en Quito, realizarán un desfile en Quito pidiendo al Jefe Supremo la cantonización y además la Colonia estaba dispuesta a apoyar y ayudar económicamente para la consecución de esta aspiración, la misma tarde sesiona el Comité y se propone llamar al pueblo a la creación de la “Gran Asamblea” o “Comité Central”, que sesiona el día 22 de febrero de 1938 con más de 500 personas. Las palabras iniciales estuvieron a cargo de Alonso Báez quien manifestó que el Comité Central debe ser nombrado por el pueblo.

Queda conformado este Comité con el señor Alonso Báez como presidente, además se convoca a la ciudadanía a aunar esfuerzos y recursos. Se consigue el apoyo de la Central de Trabajadores, quien ofrece 8000 obreros para que acompañaran a un magno desfile en Quito. Se forma un Sub-comité Femenino, presidido por la señora Jesús Cevallos de Sosa y muchas otras damas ilustres que coadyuvaron con todo su apoyo y trabajo.

Por la intensidad creciente de trabajo, se nombra un segundo vicepresidente, recayendo el cargo en Aurelio Salazar; se recolecta más dinero y se recibe la adhesión de otras personas, sin nombrar algunos detractores que instigaban a la ciudadanía a que declinen a la idea de ser Cantón. Se obtuvo el apoyo gratuito de varios juristas y personas cercanas al Gobierno de facto y el continuo apoyo de la Colonia residente en Quito.  Se organizan varios actos sociales con el fin de obtener recursos económicos, entre ellos una Corrida de Toros y un Baile Social.

Se concreta que el día 8 de abril será el desfile cívico, se convoca a las escuelas, sindicatos, obreros de la Fábrica Chillo Jijón, entre otros. Es recibido el Ministro de Gobierno el 2 de abril, ofreciendo presentar al Jefe Supremo buenos oficios; así lo hizo.

Se presenta formalmente la solicitud de cantonización al Jefe Supremo el 4 de mayo de 1938, adjunto a ese documento se encuentran 3600 firmas de respaldo. “Fuimos recibidos de la manera más cortes en el Salón Amarillo de recepciones especiales. La concurrencia que acompañó al acto estaba muy bien presentada y llego a 85 personas. Cuando vio el señor Jefe Supremo un personal tan selecto y numeroso, se dejó notar la sorpresa que se llevó; y el que os habla, tomando la palabra presentó el saludo de estilo a nombre del pueblo, cuyos representantes se hallaban presentes, e hizo saber el objeto de su visita, entregándole a la vez el documento de las aspiraciones de Sangolquí, como Magistrado probo, consciente de sus deberes y Militar honrado en su Gobierno. Aceptó gustoso el documento y contestando dijo: “Nombraré una comisión a que estudie y luego se traslade a esa parroquia para comprobar lo asegurado en el documento recibido, y no tendré inconveniente alguno para levantar a la categoría que se merece un pueblo altivo y digno”[4]

La comisión designada por el Jefe Supremo para estudiar la población de Sangolquí estaba presidida por el señor Luis F. Jácome, que emite un Informe con los pormenores económicos y sociales del pueblo. Siendo favorable, desde su óptica, que sea elevado a Cantón “Tiene dinero para ser más bella y más grande: solo le falta la acción que dé cumplida finalidad al empeño de progreso mediante un mayor cuidado de la entidad que ahora es su tutora o con la independencia de ella sería la mejor forma de hacer vivir y triunfar a ese pueblo y a esa hermosa e inigualable  región interandina”[5]

El 22 de mayo es invitado el General Alberto Enríquez Gallo a Sangolquí, se prepara la mejor de las festividades para poder comprometer su firma, recibió regalos y elogios de los moradores, además se determinó que la calle de la entrada de Sangolquí llevara el mismo nombre del Jefe Supremo, es decir, Avenida General Enríquez Gallo, se retiró a las 4pm después de haber prometido la cantonización.

Efectivamente, el 31 de mayo de mayo de 1938 se emitió el decreto de Cantonización, llamando al naciente Cantón como Rumiñahui en honor al héroe indígena que fue símbolo de la resistencia y valentía, el decreto se sancionó el 2 de junio del mismo año;  la alegría y el patriotismo fue latente en el poblado ahora llamado Rumiñahui, sus linderos fueron los mismos de la parroquia rural de Sangolquí, las nuevas dignidades fueron escogidas por elecciones populares, la dignidad de Jefe político fue escogida a través de un Comité, siendo designado Ángel Almeida; los primeros concejales: Manuel Hidalgo Puente, Luis Acosta Dávila , Aurelio Salazar, José María Salas, Gabriel Larco, Moisés Salazar y Antonio Sosa Ávila, Siendo elegido el Sr. Manuel Hidalgo como primer Presidente del Concejo y el señor Aurelio Salazar Santamaría como Vicepresidente.

Así fue como el compromiso y el cariño a la tierra se conjugaron con el trabajo, Sangolquí se cantonizó y desde ese entonces ha sido partícipe de un crecimiento latente y notorio, Rumiñahui debe ser guiado por el sendero del bienestar de sus ciudadanos, de sus niños, de su naturaleza. Los Gobiernos actuales deben rescatar la memoria histórica, las nuevas generaciones deben ser consientes del trabajo y compromiso de las personas que precedieron y supieron enaltecer el nombre de la “patria chica”.


[1] TELLO, José Enrique, Memorias Sangolquí y su Cantonización, 1963

[2] Ob. Cit. P-19

[3] Ob cit. P-21

[4] BÁEZ, Alonso, Memorias.

[5] JACOME, Luis, Informe comisión designada por el Jefe Supremo para estudiar la población de Sangolquí

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