Decretar en emergencia a los más “importantes” hospitales del país no es la solución, querer maquillar con propagandas políticas que muestran a dos cómicos pretendiendo enaltecer la calidad de la salud en el país, es solo eso, poner a dos comediantes a decir comedias.

Ayer, después de registrar una emergencia mi abuelo materno, que cuenta con 77 años y el 76% de discapacidad física, pretendimos acudir a una casa de salud de las “más importantes” del país. Afamado hospital Eugenio Espejo. Al tratarse de una emergencia y debido a las características del agravado, pensamos que sería atendido con cierto grado de amabilidad y prudencia. Más aun, sin importar la calidad de la enfermedad, ni la beligerancia de restaurar la salud de mi abuelo, nada se pudo hacer. El pecado, haber sido atendido anteriormente en una clínica privada, cuan indignante puede resultar estas situaciones, pensar que la publicidad gubernamental intenta tapar el sol con un dedo, un personaje nada agradable fungiendo de enfermo y fungiendo recuperarse con el aliento de un poeta frustrado. Además, recibiendo medicinas gratuitas. Pero, en qué país vivimos para que la sanidad, la cordialidad y la prudencia sean la carta de presentación. Despertemos, la realidad es otra, vivimos en Ecuador. Mi bello país maniatado con todos los vicios y en manos de viciosos por el poder, cuan difícil es creer en teóricos, los que caminamos por las calles sin resguardo y con el riesgo de que suceda lo que a cualquier ciudadano le puede pasar, entendemos solamente la realidad.

El patrono de esa casa asistencial, el médico Eugenio Espejo, hace más de 200 años proclamo su indignación por vivir en una sociedad desculturizada, todo ese tiempo no ha sido suficiente para entender su mensaje. Los médicos, que ante su ego, se presentan como DOCTORES, amigos un Doctor es un humano, un ser con conocimientos bastos y conciencia social. Pocos serán a los que les calce el guante. Salven vidas, no indignen más a los ecuatorianos que cada vez confiamos menos en ustedes, y, la médico que ayer tuvo el desagrado de atendernos, debe seguir un curso de buenos modales, entender el concepto de necesidad y pensar no debe esperar solamente el sueldo para trabajar. El médico debe ayudar, mucho hacemos cada uno pagando sus sueldos.

No nos engañemos ciudadanos, el futuro hay que construirlo con  manos de todos los ecuatorianos, no permitamos que un demagogo caudillista enrumbe mal el destino de un país entero.

La mediocridad y las componendas ya es de todos.

Andrés Guamán Freire

C.I. 1713639878

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