La historia no es una labor que involucre pasiones o rencores, se ha tratado como una actividad tan desintegrada por la moral y tan vendida a intereses  religiosos, políticos, raciales, militares, pasionales, etc,.

Como parte de la campaña de deshonor a la tarea de tantos ilustres personajes que han entregado su vida por el mejoramiento de nuestro territorio, lamentablemente dos ilustres guayaquileños editaron un libro que “recopilaba y desenmascaraba” la verdadera historia de nuestro territorio. Hablo del difunto Efrén Avilés y el Director de Cultura del Municipio de Guayaquil: Melvin Hoyos.

No quiero generar una polémica personal, ni desmerecer sus pasiones. Lo que pretendo es simplemente debatir sobre la posible realidad histórica de lo que conocemos como Ecuador. Uno de los datos fundamentales es conocer lo que posiblemente pensaron hace 200 años atrás. Los dos intelectuales caballeros desmerecen por completo la labor de Bolívar, ponen en manifiesto la falta de necesidad de recordar el 10 de Agosto de 1809, pero como dije líneas atrás, es necesario aceptar la distinción de pensamientos y la facilidad del difusión que tenía el puerto principal a diferencia del hermetismo territorial que sufría la Real Audiencia.

Absolutamente pocos fueron los que se nutrieron de ideas libertarias, y sobraría pruebas para mostrar el ilustre pensamiento independentista que a través de las logias masónicas difundió Eugenio Espejo, notemos que sus discípulos también mostraron a través de su juramento masónico el compromiso que tienen para liberar a su pueblo de todo gobierno que no haya sido elegido por el poder del pueblo. Tales discípulos fueron Juan Pío Montufar, José Mejía, entre otros.

Si bien es cierto en el acta de 1809 se establece fidelidad a Fernando VII y no se puntualiza la palabra independencia. El estipular que diputados representantes del pueblo elijan sus representantes es una clara muestra de democracia. El pensamiento colonial no permitía mayores avances. Juzguemos a la Iglesia que con su poder en la educación, inundaba de credos hacia los reyes católicos, el Papa y Dios. Creo que llenar de hechos históricos está por demás.

Ahora hablemos del liberal Simón Bolívar, otro masón, ilustre ante todo. No podría jamás alguien desmerecer su labor militar y libertadora. Antes de escribir algún artículo no olvidemos las pasiones profanas que cada uno del humanos tenemos. Le tachan de dictador, de ambicioso. Lo que más hizo fue defender de toda dominación política a su continente. Cómo es posible que después de haber pasado casi 200 años no podamos liberarnos de la dominación ideológica. Olmedo, uno de los más ilustres ECUATORIANOS, complementó lo que se inició en la Audiencia. Recordemos cada uno de los miembros de esta nación realizamos algo por su beneficio, hasta cuando el panadero vende el fruto de su trabajo, aporta para el beneficio del país, somos un complemente necesario, aunque muchos no lo vean de ese modo.

Señor Hoyos, recuerde si yo me dirijo a usted es porque sé que su aporte histórico es beneficioso al país por el simple hecho de haber realzado mi espíritu investigativo y patriótico.

Un orgullo su atención.

Es mi palabra

Andrés Guamán Freire

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