Cuenta la historia que hace mas de 500 años, nació un enigmático ser por las poblaciones de Pillaro para algunos, Cuzco para otros,  este  ser humano poseedor de sangre indígena por donde quiera que lo vean, fue hijo del Inca Huayna-Capac y de la hija de un Ati, sangre real si así queremos llamarlo.  Dedico su vida entera al servicio de su tierra, su preparación fue tan ardua como la de un Inca. Creció con Atahualpa, aunque nuestro héroe fue mayor que él, la diferencia no fue impedimento para poder crear en él un sentimiento de lealtad y amor fraternal por el próximo monarca del Tahuantinsuyo. Muy poco conocemos de la vida del patrono del Cantón que se encuentra a tan solo 20 minutos de la capital.

Lo que reitero es la lealtad y el amor eterno por su nación, su intuición por salvar a sus dominios de todo sometimiento extranjero. En la ardua guerra en contra de su hermano de padre Huascar, lideró uno de los frentes para decretar a su hermano cercano Atahualpa, único monarca del Tahuantinsuyo.

Ya con indicios de dominación peninsular, recomienda a su hermano ni siquiera entrevistarse con Pizarro, o de otra manera que estuvieran atentos y ataquen antes que ellos. Sin embargo las recomendaciones dadas son vanas. Pizarro captura a Atahualpa en Cajamarca. Rumiñahui, el eterno general enfurece al conocer el destino de su hermano y monarca.  Sin pensarlo mucho llego a la capital del Reino (Quito), y decidió hacer lo que la historia nos lo ha dicho. Mató a las hijas del sol, a los hijos e hijas de Atahualpa, incendio la ciudad para que los europeos no se aprovechen de lo rico de su pueblo. Los relatos son vastos, los autores innumerables.

Pero existe, como decía antes un cantón con el nombre del eterno general. Analicemos algo de su historia.

Posterior a una guerra denominada de las 4 horas, el en ese entonces General del Ejercito, ex ministro de defensa de Federico Páez, Alberto Enríquez Gallo, cansado de la dominación y abuso del mandante, motiva a las fuerzas militares a revolución. Se proclama dictador y jefe del estado ecuatoriano, su primera misión abolir la Ley de Seguridad Social, absurda ley que permitía a cualquier sin educación matar a todo sospechoso de sublevación.

El 23 de Octubre de 1937, se proclama la esperanza. En aquel entonces la parroquia rural de Quito, denominada por nuestros aborígenes Sangolquí, o tierra del manjar de los dioses (Maíz), intentaba su cantonización, la presidencia de Enríquez Gallo, duro algo menos de un año, y se aprovecho el carácter firme pero espíritu humano del dictador para solicitar la cantonización del Cantón. Es así que el 31 de mayo de 1938, se firma el acta de cantonización de Rumiñahui.

Cabe notar que los que habitamos en el bello valle de los chillos, llevamos en alto el nombre del general que defendió al Reino de Quito. Pero también sabemos el verdadero sentimiento de patriotismo y amor por el Ecuador que tuvo el General Alberto Enríquez Gallo.

Una abundante riqueza en nuestro cantón es la HISTORIA.

Anuncios